Muchas empresas piensan que están seguras simplemente porque «nunca han tenido un incidente». Pero el hecho de que no se haya detectado un ataque, no significa que no haya vulnerabilidades abiertas esperando ser explotadas.
Un buen análisis de vulnerabilidades es como una revisión médica preventiva: permite detectar debilidades antes de que se conviertan en una emergencia.
¿Dónde se esconden las vulnerabilidades comunes?
· Software sin actualizar.
· Configuraciones por defecto.
· Puertos abiertos sin necesidad.
· Contraseñas débiles o repetidas.
· Usuarios con permisos excesivos.
Un buen programa de gestión de vulnerabilidades incluye:
· Escaneos automatizados y programados.
· Priorización por riesgo y criticidad.
· Pruebas de penetración periódicas.
· Planes de remediación por área responsable.
· Seguimiento y validación posterior a la corrección.
Identificar vulnerabilidades es apenas el primer paso. Lo importante es tener un ciclo continuo de detección, evaluación y remediación. La seguridad no es un estado, es un proceso.
Pulse ofrece servicios de análisis de vulnerabilidades y pentesting con enfoque operativo, entregando reportes priorizados y accionables, y acompañando a los equipos internos en su cierre efectivo.















