Esta pregunta puede parecer exagerada… hasta que ocurre un incidente. Uno de los mayores riesgos en ciberseguridad no proviene de ataques sofisticados, sino de accesos no controlados: cuentas sin monitorear, credenciales comprometidas, permisos excesivos o configuraciones mal hechas.
La gestión de accesos e identidades (IAM) se ha convertido en una necesidad básica, especialmente en entornos híbridos y remotos. Con empleados conectándose desde múltiples dispositivos y ubicaciones, es clave establecer quién tiene acceso a qué, cuándo y por qué.
Los pilares de una estrategia moderna de accesos incluyen:
· Autenticación robusta: aplicar MFA y eliminar el uso de contraseñas simples o compartidas.
· Segmentación de privilegios: evitar que los usuarios tengan más acceso del necesario (principio de mínimo privilegio).
· Revisión continua: automatizar revisiones de acceso y detectar cuentas inactivas o huérfanas.
· Monitoreo de comportamiento: identificar patrones inusuales o intentos de escalamiento.
Además de prevenir brechas, una buena estrategia de IAM facilita auditorías, mejora la experiencia del usuario y permite cumplir con regulaciones como SOX, ISO 27001 o NIST.
En Pulse, trabajamos con herramientas líderes como Microsoft Entra ID para implementar controles de acceso seguros, dinámicos y alineados al negocio. Nuestra misión es ayudarte a proteger tu identidad digital de forma proactiva y eficiente.















