Invertir en capacitación en ciberseguridad no es suficiente si no puedes medir su impacto. ¿Realmente están tus usuarios mejor preparados? ¿Ha disminuido el riesgo humano? ¿Tienes forma de demostrarlo?
Medir la madurez de una cultura digital segura es tan importante como implementar firewalls o SIEMs. El factor humano es el vector más frecuente de ataque. Pero también puede ser tu mejor defensa si se capacita adecuadamente.
Indicadores clave para evaluar tu programa de concientización:
- Tasa de clics en simulacros de phishing. Cuanto más bajo, mejor. Si está alto, es hora de reforzar.
- Tiempo de respuesta ante amenazas. ¿Cuánto tardan los usuarios en reportar un correo sospechoso?
- Participación en formaciones. La cantidad de usuarios formados es tan importante como su distribución por áreas.
- Evaluaciones y retroalimentación. Lo que los usuarios entienden importa más que lo que se les dice.
- Evolución de incidentes relacionados a errores humanos. Si no disminuyen, hay que replantear la estrategia.
Buenas prácticas para una cultura efectiva:
- Adaptar el contenido al contexto local, cultural y tecnológico.
- Incluir historias reales, casos conocidos y ejemplos internos.
- Reconocer públicamente a usuarios que actúan correctamente.
- Mantener una comunicación continua, no solo formaciones anuales.
En Pulse diseñamos programas de concientización adaptados y medibles, con tableros en tiempo real y un enfoque en el cambio de comportamiento. Porque educar no es repetir, es transformar.















