Cuando hablamos de continuidad del negocio, hay dos conceptos que no pueden faltar en la conversación: RTO (Recovery Time Objective) y RPO (Recovery Point Objective). Aunque suelen mencionarse juntos, cada uno responde a una pregunta distinta y esencial para planificar la recuperación ante incidentes:
· RTO: ¿Cuánto tiempo puede pasar desde que ocurre un incidente hasta que el servicio se restablece?
· RPO: ¿Cuántos datos estás dispuesto a perder si hay que restaurar desde un respaldo?
Por ejemplo, si tu RTO es de 4 horas, eso significa que tu negocio puede tolerar una interrupción de hasta 4 horas sin afectar gravemente su operación. Si tu RPO es de 30 minutos, implica que como máximo podrías perder los datos generados en los últimos 30 minutos antes del incidente.
¿Por qué es importante definirlos? Porque cada minuto cuesta. Y porque sin estos valores claros, es imposible diseñar un plan de recuperación (DRP) realista, priorizar servicios críticos o invertir de forma eficiente en infraestructura de respaldo.
Errores comunes al definir RTO y RPO:
· Asumir tiempos sin validarlos con las áreas del negocio.
· Estimar valores genéricos para todos los sistemas.
· Subestimar el impacto de la pérdida de datos en procesos financieros o regulatorios.
· Ignorar dependencias entre sistemas.
Buenas prácticas:
· Hacer un Análisis de Impacto al Negocio (BIA) para conocer qué procesos no pueden detenerse.
· Clasificar aplicaciones por nivel de criticidad.
· Estimar RTO y RPO realistas según capacidades tecnológicas disponibles.
· Integrar estos objetivos en las pruebas de recuperación.
· Establecer mecanismos de monitoreo y ajuste continuo.
Tecnologías que apoyan el cumplimiento de RTO y RPO:
· Replicación continua de datos entre sitios o nubes.
· Backups incrementales frecuentes.
· Soluciones de infraestructura como servicio (IaaS) con autoscaling y redundancia.
· Plataformas de orquestación de recuperación que automatizan todo el proceso.
Tener definidos estos objetivos permite elegir tecnologías adecuadas: desde backups tradicionales hasta replicación en tiempo real, soluciones de alta disponibilidad o infraestructura como servicio (IaaS) con planes de continuidad integrados.
En Pulse ayudamos a definir RTOs y RPOs alineados a los procesos clave del negocio, y diseñamos soluciones tecnológicas que permiten cumplirlos: desde nubes híbridas y replicación, hasta automatización de pruebas de recuperación. Lo hacemos con metodologías claras, marcos como ITIL y experiencia operativa en entornos críticos.















