En un entorno digital donde las interrupciones pueden costar millones, contar con un plan de recuperación ante desastres (DRP) ya no es opcional: es una necesidad estratégica. Desde ciberataques y errores humanos, hasta fallos en la infraestructura o fenómenos naturales, los riesgos para la continuidad operativa son cada vez más frecuentes. Tener un Disaster Recovery Plan bien diseñado puede ser la diferencia entre volver a operar en minutos… o enfrentar consecuencias críticas.
¿Qué es un DRP?
El Disaster Recovery Plan (DRP) es un conjunto de procedimientos, tecnologías y políticas que permiten restaurar servicios críticos de TI tras una interrupción grave. Se centra en minimizar el impacto operativo y proteger los activos digitales de una organización.
Incluye aspectos como:
· Respaldos y restauración de datos.
· Replicación de servicios críticos.
· Procedimientos de recuperación ante fallos.
· Comunicación durante el incidente.
¿Por qué es indispensable?
· Ciberseguridad: ataques como ransomware pueden dejar inaccesibles servidores completos. El DRP permite restaurarlos sin pagar rescates.
· Infraestructura cloud o híbrida: los entornos modernos requieren planes que consideren múltiples plataformas.
· Regulaciones y auditorías: muchas industrias exigen pruebas documentadas de continuidad operativa.
· Confianza del cliente: una empresa preparada transmite profesionalismo y responsabilidad.
Componentes clave de un DRP
1. Análisis de impacto al negocio (BIA): para identificar procesos críticos.
2. Definición de RTO y RPO: cuánto tiempo y cuánta información puede perderse sin impacto mayor.
3. Infraestructura de respaldo: servidores, redes, servicios en la nube, accesos.
4. Procedimientos detallados por tipo de desastre.
5. Pruebas periódicas del plan y actualizaciones continuas.
Mejores prácticas
· Incluir a todas las áreas del negocio en la planificación.
· Probar el plan al menos dos veces al año.
· Contar con sitios alternos, backups automatizados y monitoreo continuo.
· Integrarlo con herramientas de ciberseguridad y detección de incidentes.
Conclusión
No se trata de si ocurrirá un desastre, sino de cuándo. Estar preparado marca la diferencia entre una recuperación rápida y una crisis sin control. En Pulse by Grupo Scanda, diseñamos e implementamos planes de recuperación ante desastres adaptados a tu entorno, garantizando continuidad, resiliencia y confianza.















